No dudes, llámame.

806 474 580
VISA- 960 967 034

VISA- PVP Normal de una llamada a fijo de Barcelona 15min/16€ 30min/25€
806- Precio max.minuto 1,21r.f. y 1,57r.m impuestos incluidos

 

A menos que un Vidente se anuncie como tal, no es fácil identificarlo porque, normalmente, se trata de personas que ejercen este don cuando se les requiere para desvelar, revelar o descubrir algo que se encuentra oculto para quien está solicitando sus servicios. Sin embargo, sí existen formas para reconocer a un clarividente.

¿Qué sucede cuando un Vidente se anuncia como tal, para poder identificarlo?

Por decenas o, quizás, por miles (teniendo en cuenta todos los idiomas), se pueden contar las personas que se promocionan en internet y en el “mundo físico” como clarividentes. Pero, aclaremos, eso sí, que no está mal promocionarse, dado que se trata de una profesión como cualquier otra y todos tenemos derecho a trabajar en lo que mejor nos desempeñemos y nos sintamos.

Sin embargo, es bienvenido promocionarse cuando se trate de un Vidente de verdad, esto es, uno que no sea un charlatán y un timador. Así las cosas, cuando encontremos a un clarividente en internet o en las calles de nuestras ciudades debemos, antes que nada, indagar previamente antes de involucrarse con esa persona.

Para tal efecto, podemos indagar en la Red, bien sea en los foros de opinión o, si se prefiere, en las redes sociales. De esta manera y siendo cautos en cuanto a saber interpretar y filtrar esas opiniones de terceros, podremos saber que se trata de un clarividente de verdad y no de un timador que pretende aprovecharse de las necesidades y de las angustias de la gente, para obtener dinero a como dé lugar.

Luego de estas investigaciones, sí podemos proceder a recurrir a sus servicios, eso sí, con algunas precauciones. No pretendemos ser extremadamente cautelosos, pero sucede que es posible que un supuesto “Vidente” logre superar las indagaciones que hacemos sobre él. En fin y a todas estas, cuando estemos en presencia de un experto real, podemos abordarlo en diferentes circunstancias.

¿Qué sucede cuando un Vidente nos atiende telefónicamente o por los diferentes medios tecnológicos?

Como es más que obvio, en estas ocasiones no es posible observarle su mirada, sus expresiones faciales, sus eventuales sonrisas y, en fin, nada de lo que tenga que ver con las posibles auscultaciones que esté pretendiendo hacernos a nosotros sobre nuestra forma de caminar, nuestros ademanes, del movimiento de brazo y manos, y demás.

En tal virtud, debemos atenernos a lo que le escuchemos o, bien, a las palabras (ojalá en contexto) que plasme en un eventual chat. Ahora, cuando no comienza por hacernos preguntas sobre asuntos generales de nuestras vidas, ya tenemos certeza en cuanto a que no está pretendiendo extraer información para, con base en esta, empezar con una serie de predicciones y adivinaciones que se acomoden a cualquier persona que esté en las mismas condiciones que nosotros.

En sentido contrario, cuando el Vidente nos empieza a hablar sobre nuestra personalidad, nuestro pasado, el presente, el futuro y demás circunstancias y situaciones, sin que hayamos pronunciado palabra alguna, es porque definitivamente estamos en frente de un verdadero y auténtico clarividente, siempre y cuando esté acertando, por supuesto.  

Como lo hemos podido apreciar, entonces, no es necesario ser otro psíquico para reconocer a un verdadero Vidente. Se trata, más bien, de simple sentido común que, desafortunadamente, es el menos común de los sentidos. Cuando todo suceda como lo hemos estado describiendo, podremos tener la certeza de que sus predicciones  y adivinaciones son veraces y, por ende, debemos atender a sus consejos y sugerencias para evitar situaciones indeseables y, de paso, para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.

Sin embargo de todo lo anterior, existen otras situaciones en las que podemos estar enfrente de un clarividente. Tal es el caso, por ejemplo, cuando hemos estado sintiendo, viendo y/o escuchando cosas extrañas en nuestra casa, oficina, empresa, casa de campo y demás. En estos casos, es más que conveniente recurrir a los servicios profesionales de un Vidente, para descubrir qué es lo que está sucediendo.

A propósito, usualmente los videntes suelen tener la capacidad de hacer “limpiezas espirituales”, en los casos en que nuestros recintos estén acosados por presencias que pueden ser benévolas (los espíritus de nuestros seres queridos fallecidos) o maléficas, esto es, de entes que jamás fueron humanos alguna vez y que, por lo tanto, se trata de entidades demoníacas que pueden llegar a ser bastante peligrosas.

¿Cómo se comporta un verdadero Vidente en los casos en que va a exorcizar un recinto?

Este es otro “test” bastante interesante. Cuando una persona cuenta con el maravilloso don de la videncia, suele detectar, de entrada y sin tapujos ni elucubraciones genéricas, la presencia de entidades de todo tipo y sin distinciones de ninguna índole. No “se van por las ramas”, con pronunciamientos genéricos y obvios como, por ejemplo, “acá, en este punto exacto de la casa, estoy detectando la presencia del abuelo”.

Si quienes lo han contactado y contratado sus servicios, son ya personas maduras, lo más lógico y natural, es que sus padres ya hayan fallecido. Y, como lo normal es que los abuelos nos visiten en vida, el supuesto “Vidente” aprovechará esta situación para hacernos creer que, efectivamente, está captando esa presencia. Se trata, sencilla y llanamente, de un engaño.

En cambio, cuando el experto se refiere a entidades que, en vida, nada tuvieron que ver con la familia a la que está atendiendo, lo más probable es que esté diciendo la verdad. Sin embargo, es necesario que nos percatemos de que se está refiriendo a entidades espirituales (humanas o no) que, efectivamente, hemos estado sintiendo, viendo o escuchando en casa.

Incluso, los sacerdotes católicos, que son quienes más se dedican al complicadísimo tema de los exorcismos, se suelen acompañar de videntes para ejecutar su labor de “limpieza” de una manera más eficaz. Siempre que no se trate de un Vidente que guste de acudir a los seres provenientes de la oscuridad, para desempeñar su labor, siempre será bienvenido para estos complejos y peligrosos menesteres. 

 

 

Tarot y Videncia son dos conceptos diferentes, aunque tienen algunos aspectos en común. El tarot es una ciencia ancestral, que se introdujo en Europa en la Edad Media, proveniente del Lejano Oriente, según el criterio de algunos estudiosos. Más adelante, profundizaremos sobre este maravilloso oráculo. La videncia, a su vez, es un don que le permite al vidente “ver con la mente” lo que está oculto.

Tarot y Videncia: el uno es una ciencia esotérica y la otra es un don, también llamado “Clarividencia”.

Empecemos por el tarot, para comenzar diciendo que es una baraja de 78 cartas, que se divide en Arcanos Mayores (22 piezas) y Arcanos Menores (56 cartas). Abstrayéndonos del aspecto formal, pues consideramos más relevante la esencia del tarot, digamos que contiene una simbología que representa y recoge muchos elementos, sobre los que pasaremos a hacer alusión.

Según los expertos en Tarot y Videncia de Rosavidente, los símbolos de las cartas del más poderoso de todos los oráculos que han existido, recogen las Leyes del Universo, las de Dios, las de la Naturaleza, la sabiduría del Cosmos y la sabiduría que ha recabado la humanidad, desde sus mismísimos albores.

Para decirlo de una manera más comprensiva, tajante y contundente, los símbolos del tarot contienen “el todo”, así esté segmentado en partes, como segmentadas están, también, las cartas del tarot. Por comprender el “todo”, precisamente, es por lo que este oráculo es capaz de dilucidar, revelar, desvelar, adivinar, descubrir y, en fin, como se le desee denominar, todo.

Y todo es cualquier tipo de hecho, evento, situación, circunstancia y demás, sobre las tres categorías temporales que existen, esto es, el pasado, el presente y el futuro de las personas e, incluso, de las organizaciones que también cuentan con sus propias energías que le otorgan cierta identidad y cierta vida. 

Así las cosas, ¿Tarot y Videncia son la misma cosa? Planteamos este interrogante, dado que muchos de nuestros recurrentes lectores podrán estar pensando, justificadamente, que un vidente puede hacer lo mismo, esto es, descubrir todo lo que se encuentre oculto ante la consciencia del ser humano.

Otras diferencias entre Tarot y Videncia: no hay diferencias formales, pero sí en sus respectivas esencias. Puntos de contacto.

Decimos que “no hay diferencias formales”, por cuanto es imposible confrontar y/o contrastar dos fenómenos que son muy diferentes, en tanto que el uno es un don espiritual que, en tal condición, se encuentra dentro del alma de las personas que tienen el enorme privilegio de contar con él. Y, el otro, se constituye en una ciencia esotérica que, si bien puede tener un carácter adivinatorio, tiene unos formalismos predeterminados.

En otras palabras, la videncia no cuenta con formalismos, por lo que no se le puede comparar, ni de lejos, con el tarot que sí los tiene, por supuesto, tanto por la simbología, como por la tirada y la lectura e interpretación de esta. Aparte del aspecto formal, sí es posible comparárseles e, incluso, encontrar muchos factores en común, más allá del mero carácter adivinatorio.

En cuanto a los puntos de contacto entre Tarot y Videncia, digamos que, mediante ambos, es posible “viajar en el tiempo” lo que, justo y lógico es decirlo, no ha sido posible mediante la ciencia y la tecnología, cuando ya hemos ido a la luna y enviado sondas espaciales a Marte e, incluso, fuera del Sistema Solar hacia los confines del Universo, enviando mensajes que, algún día, podrás ser capturados y entendidos por otras civilizaciones.

Un vidente, en cambio, tiene la impresionante e insospechada capacidad de viajar al pasado y al futuro, cuando se trata, claro está, de un verdadero vidente experimentado y con un cúmulo de capacidades suficientemente comprobadas.

Un charlatán, jamás podrá experimentar semejante proeza. 

Ahora, ¿es posible que un tarotista que no sea vidente viaje al pasado y al futuro? (Recordemos que sí es posible ser tarotista sin disponer del don de la clarividencia) Creemos que no, en el sentido estricto de la expresión, por cuanto el tarot, per se, por sí mismo, es capaz de adivinar asuntos del futuro (siempre desconocidos, por supuesto, por parte del ser humano en estado de consciencia) y del pasado oculto, pero el sujeto, esto es, el tarotista, no tendría la oportunidad de ir a esas dos categorías temporales.

Tarot y Videncia. ¿Qué sucede en la práctica con tarotistas y videntes?

En la práctica esotérica, algunas veces los videntes actúan por sí solos y sin  necesidad de recurrir a ninguna de las “mancias” que hemos mencionado a lo largo de la presente publicación. En otras ocasiones y cuando lo consideran conveniente y/o necesario, recurren a ellas, especialmente, al tarot que, como hemos dicho en reiteradas oportunidades, es el oráculo más poderoso de todos.

En lo que respecta a los tarotistas, cuando se trata de Tarot y Videncia a la vez, es preciso formular algunas aclaraciones. Así, por ejemplo, cuando se trata de un experto en el tarot que no es vidente (lo que es posible, según lo hemos explicado ya), se limita a desvelar lo que el consultante desea saber, con el solo poder adivinatorio de la baraja.

Lo que sucede, realmente, es que el tarot contiene en si mismo una extraña pero maravillosa capacidad de revelar lo que sea necesario y el tarotista solo interpreta lo que la tirada “le dice”. Por ello, algunos piensan que todos los tarotistas son videntes, lo que es incorrecto a la luz de las ciencias esotéricas ancestrales.

Si todos los tarotistas fuesen videntes, es claro que muchos de ellos no tendrían que acudir a las cartas de este poderoso oráculo, dado que se podrían circunscribir a desvelar lo necesario, con la sola capacidad de “ver con la mente” lo que pide el consultante. Es un asunto de simple lógica elemental.

Ahora, cuando un experto en las cartas del tarot es, a la vez, vidente, el asunto se torna más que prometedor, dado que el nivel de acierto en las revelaciones y predicciones será de casi del 95 %, aunque algunos consideran que es del 100 %, cuando se trata de Tarot y Videncia a la vez.

Tarot y videncia... Una vidente nos explica la relación que existe entre ellos

Indudablemente, existe una relación entre Tarot y Videncia, aunque es preciso formular algunas o, mejor, una buena cantidad de aclaraciones al respecto, dado que el asunto no es tan simple como para decir “que se trata de dos fenómenos o ciencias esotéricas idénticas”, así tengan muchos aspectos es común.

La relación existente entre Tarot y Videncia, según el criterio de una de nuestras más destacadas expertas.

Como lo hemos reiterado en varias oportunidades, la videncia es un don que, usualmente, viene con el nacimiento mismo del vidente, aunque es posible adquirirlo, para lo que es necesario realizar ciertos estudios y llevar a cabo una práctica intensa al respecto.

Se trata, para ser más claros y explícitos, de una capacidad de “ver con la mente” o, si se prefiere, con el espíritu, lo que la gente común no puede ver por razones de distancia, de situaciones temporales (por tratarse de hechos que ya sucedieron en el pasado o sucederán en el futuro) o porque, sencilla y llanamente, se trata de hechos acaecidos o que van a acaecer a miles de kilómetros de distancia.

Para ser más precisos, aún, en lo que respecta a la relación existente entre Tarot y Videncia, anotemos que un vidente puede desvelar hechos, situaciones o circunstancias que escapan al conocimiento humano por la vía del razonamiento. Entonces, un vidente puede “ver” lo que es oculto a los sentidos físicos y a la razón.

Ahora, surge un interrogante imperativo, que no podemos eludir al tratar este importante y controvertido tema: ¿un tarotista debe (o “tiene”) que ser vidente? Creemos que no y, de hecho, existen excelentes tarotistas que, a través de la historia, no fueron videntes. Lo que sucede, es que si se es vidente y, ojalá, de nacimiento, tendremos un gran camino recorrido, de cara a la adivinación de asuntos relacionados con el pasado, el presente y el futuro de los consultantes.

En otras palabras y para una mejor comprensión por parte de nuestros asiduos lectores, un tarotista que haya estudiado la ancestral ciencia del tarot en profundidad y que, además, cuente con una vasta experiencia en esta maravillosa disciplina esotérica, puede adivinar muchas cosas a través de la tirada aunque no sea vidente, porque este oráculo parece “tener vida propia y adivinar por sí solo”.

Tarot y Videncia: dos disciplinas esotéricas que no se excluyen pero sí se complementan de la mejor manera.

No se excluyen, por lo que acabamos de explicar y, además, porque un vidente puede develar muchas situaciones, hechos o circunstancias sin necesidad de recurrir a las cartas del tarot, ni a ninguna otra modalidad de cartomancia. Es más, no requiere de la Astrología, del péndulo, de las runas ni de nada, para revelar lo que se encuentra oculto.

En tal virtud, Tarot y Videncia pueden ser independientes entre ellos o, bien, complementarios, pero nunca excluyentes entre sí. Para ratificar lo dicho con un ejemplo (histórico y, también, de actualidad), basta con recordar a los famosos videntes remotos que fueron (y son capaces, en la actualidad) de saber lo que sucede en el espacio exterior a cientos de miles de kilómetros de distancia, sin necesidad de utilizar ninguna herramienta esotérica, más allá de su propia videncia.

Lo mismo sucedió (y sigue sucediendo) con muchas confrontaciones bélicas, cuando los llamados “espías psíquicos” o “espías remotos” se dedican a descubrir con sus mentes (solamente) lo que está sucediendo con los planes del enemigo, las armas secretas de las que dispone y demás. 

Y, ni qué decir, del espionaje psíquico en el orden industrial y en el comercial, también. Muchos creen que este tipo de espionaje se da, tan solo, mediante infiltrados o, bien, a través del hacking informático, más ello no es cierto. Si bien es verdad que estas modalidades siempre se han practicado (y se siguen llevando a cabo), también es cierto que se recurre más al espionaje psíquico.

Tarot y Videncia, como herramientas de adivinación y de orientación.

En el ámbito de lo esotérico, no todo es adivinación o revelación de asuntos que están ocultos en determinado momento, bien sea en el orden sentimental, económico, social, de la salud, de los sueños oníricos y demás. De lo que se trata, además, es de sugerirles conductas o cambios de estas a los consultantes.

Tarot y Videncia, muy especialmente, son dos disciplinas que se prestan para cambiar el rumbo de la vida de las personas, incluso, de una manera drástica.

Primero, están las adivinaciones (o revelaciones, como las deseemos llamar) y, luego, viene un proceso que es, quizás, más importante que la adivinación misma: las sugerencias que se le deben formular al consultante de turno, para que solucione sus problemas, para que cambie de estilo de vida o, bien, para que alcance sus metas.

Se trata, entonces, de una especie de “dos en uno”, lo que implica que el uno no tiene sentido sin el otro. Ahora, y en esto jamás nos cansaremos de insistir: es muy importante, por no decir que “imprescindible”, que quien ha consultado al tarot o, bien, a un vidente no tarotista, lleve a efecto todas y cada una de las sugerencias que se le han formulado.

En el ámbito del Tarot y Videncia, se suelen recomendar rituales en casa, baños, oraciones, limpiezas con ruda o con salvia, por ejemplo, elaboración o adquisición de talismanes o amuletos y muchas otras prácticas necesarias para eliminar las energías provenientes de los oscuros rincones del mal.

Se suelen recomendar, además, cambios de ciertos comportamientos, la necesidad de alejarse de ciertos tipos de personas, la adopción de nuevas mentalidades (eliminar, por ejemplo, los pensamientos negativos recurrentes), la necesidad de abandonar el tabaco y/o el alcohol teniendo en cuenta que este tóxico nos hace proclives y muy vulnerables al ingreso de entidades indeseables en nuestras vidas.

En fin y a todas estas, es más que claro y evidente que sí existe una relación entre Tarot y Videncia, muy intensa por demás, según lo hemos explicado, pero teniendo en consideración, eso sí, que no es necesario ser vidente para ser un buen tarotista, aunque sí sería mejor serlo.

 

Un Vidente o, para ser más claros, los videntes disponen de diferentes métodos o formas para ver el futuro, el presente y el pasado de las personas que les consultan. Sin embargo, en esta ocasión nos enfocaremos en el futuro que es la categoría temporal que más nos interesa a todos (a expertos y consultantes) porque, al fin y al cabo, el pasado ya está consumado y es inmodificable.

Cada Vidente hace uso de las diferentes “mancias” que más se ajustan a sus particulares condiciones.

En términos muy genéricos, digamos que las “mancias” son herramientas que les ayudan a los videntes a interpretar las señales que les brindan algunos elementos esotéricos, como es el caso de las cartas, el péndulo, el cigarrillo, las tazas de café y los fondos de otros líquidos que suelen ingerir las personas, como es el caso del chocolate.

Las líneas de la mano y otros aspectos de la palma de la misma, también suelen ser interpretadas por los videntes, al igual que las imágenes que se ven en las bolas de cristal. Pero, Vidente que se precie de serlo verdaderamente, no tiene que recurrir, necesariamente, a estos medios para poder experimentar  una “visión mental”.  

Los videntes reales experimentan, muchas veces, “visiones mentales” de manera espontánea y sin necesidad de concentrarse, de entrar en transe o de recurrir a la bola de cristal que, justo es decirlo, sí funciona y no suele ser solo una especie de figura mítica de Hollywood y de los libros infantiles.

Aquellas visiones espontáneas, le suelen suceder a un Vidente natural, esto es, al que ha nacido con este maravilloso don. De otro lado pero en el mismo orden de ideas, debemos tener en cuenta que, en mayor o menor medida, todos nacemos con el don de la clarividencia.

Prueba de ello, es la capacidad de los niños de ver personas que, supuestamente y según la Psicología y la Psiquiatría, se tratan tan solo de amigos imaginarios. Es cierto que estos existen como un fenómeno psicológico de muchos pequeños.

Pero, de ahí a aseverar que es un fenómeno psicológico y/o emocional de todos los niños, existe una enorme diferencia. Así las cosas, debemos tener en cuenta que quienes nacen con esta maravillosa posibilidad, deberían aprovecharla y, por encima de todas las cosas, cultivarla y estudiar al respecto, con vistas a que el don no se vaya diluyendo a medida que pasen los años.

Un verdadero Vidente también puede utilizar algunos métodos que son poco conocidos. 

No se trata, tan solo, de recurrir al tarot, a Oráculo Inglés o a las Cartas de los Ángeles, para poder “ver con la mente” lo que se pretende conocer y que se encuentra oculto en determinado momento. Existen técnicas muchísimo más sofisticadas, por decirlo de alguna manera y sin pretender demeritar a los oráculos que hemos mencionado. Tal es el caso de la visión periférica y de la Hidromancia.

En lo que respecta a la primera, se trata de ver lo que está sucediendo en lo que popularmente se conoce como el “rabillo del ojo” o, lo que es lo mismo, lo que está sucediendo a ambos lados externos de la visión periférica. Esta parte del campo visual del ser humano tiene unas especificidades bien particulares.

Es así como, muchas veces (por no decir que “siempre”) es más fácil ver algunas cosas, fenómenos, situaciones y/o circunstancias, en esta parte del campo visual, que cuando mirando frontalmente y ello sucede, especialmente, en las noches y cuando hay poca luz.

Esta puede ser una aproximación a la explicación por la que, mediante la concentración en lo que está sucediendo en la visión periférica, un Vidente puede ver, no solo el futuro, sino también muchas situaciones del presente, pero que están sucediendo fuera del alcance de su percepción cotidiana, como es el razonamiento, la comunicación por parte de terceros, la visión, el oído y demás.

Otra técnica muy utilizada por cierto sector de los videntes, sobretodo, los que no son naturales (de nacimiento) sino que han adquirido el don a base de estudios y la práctica frecuente de algunos ejercicios que se enseñan, más que todo, en la India y en algunas academias de los Estados Unidos, consiste en concentrarse en un tema específico, sobre el que desean conocer algo que está oculto, antes de dormirse.

De esta manera, logran soñar con aquello que deseaban desvelar y, al despertar en la mañana e, incluso, a mitad de la noche, de inmediato anotan lo que han soñado, antes de mover el cuerpo y, especialmente, ante de mover la cabeza.

De esta forma, pueden retener lo que han soñado o, mejor dicho, lo que han visto a través de una videncia dirigida e intencional.

La Hidromancia: uno de los métodos más importantes y destacados a los que puede recurrir un Vidente.

Una de las técnicas que más se han utilizado desde la antigüedad, es la Hidromancia. Para practicarla, es necesario tener la capacidad de ser consciente de los flujos y de las corrientes que se evidencian en los diferentes cuerpos de agua, como es el caso de los ríos, las lagunas, los lagos e, incluso, de las piscinas.

Sin embargo, el asunto no es tan sencillo como sólo concentrarse en el agua para ver el futuro, así sin más. Es preciso tener en cuenta que entre la videncia y la hidromancia existe un vínculo energético, que debe ser trabajado frenéticamente, con enorme persistencia y sin la más mínima intención de claudicar. Solo de esta forma, es posible para un Vidente experimentar predicciones acertadas e interpretaciones acordes con la realidad esotérica.

El agua es un elemento pletórico de energía y de magia, por lo que puede ser utilizada para sanar, curar y predecir. Es tan poderosa la energía y la magia que tiene implícita el agua, que por algo será que Juan el Bautista bautizó (discúlpesenos la redundancia) a Jesús. Los ríos son masivamente utilizados en el Lejano Oriente, para purificar las almas (y los cuerpos) de los fieles de las religiones de esa parte del mundo.

Tengamos en cuenta, además, que Juan el Bautista fue un Vidente más que reconocido en el Nuevo Testamento y en la Sagrada Biblia, en general, por lo que se le permitió bautizar a Jesús de Nazaret que sería, al final de cuentas, quien cambió el curso de la historia de la humanidad. 

La comprobada efectividad de los videntes

Los videntes remotos son personas que cuentan con el don de la clarividencia y que, específicamente, se dedican a descubrir, con el poder de su mente o, si se prefiere, con el poder del “tercer ojo”, lo que sucede en el espacio exterior,  independientemente de las distancias, esto es, sin considerar si se trata del Sistema Solar o, bien, de lejanas galaxias.

La efectividad de los videntes, en general, se puede apreciar en los videntes astrales.

Empecemos por aclarar que la clarividencia, en general, es la capacidad connatural de “ver con la mente” lo que no es posible conocer mediante el pensamiento racional, ni mediante los sentidos físicos. Así, por ejemplo, los videntes y los médiums cuentan con facultades relativamente similares, pero no son idénticos en cuanto a sus aptitudes, capacidades y dones.

Los médiums cuentan con la particularidad de que pueden ver y hablar con los espíritus de personas que han fallecido, más no pueden “ver con la mente” lo que sucede en el espacio exterior o, bien, determinar el lugar exacto en que se encuentra una persona secuestrada.  

Algunos consideran que los clarividentes, en general, y los videntes astrales, en particular, nacen con el don, porque es imposible, según su criterio, desarrollar una aptitud paranormal con la que no se ha nacido, siendo un tema, profusamente, controvertido a través de los siglos, al tiempo que nunca parece que se pudiera llegar a una conclusión unánime.

¿La efectividad de los videntes depende del origen de su don (si es natural o aprendido)?

Otros consideran, en cambio, que todos nacemos con el don de la videncia, pero que es necesario desarrollarla para lo que, incluso, existen escuelas esparcidas por todo el mundo y, muy especialmente, en la India y en los Estados Unidos.

Se sabe, incluso, que la videncia remota fue utilizada en las grandes guerras del siglo XX, principalmente, en la Primera y en la Segunda Guerras Mundiales, para conocer los planes de enemigo. Nadie ha reconocido abiertamente tal situación, pero algunos archivos que han sido desclasificados, esto es, puestos a disposición del estudio público, así lo demuestran. Es más, durante la llamada “Guerra Fría” este tipo de espionaje, al que se le ha denominado “espionaje psíquico” fue bastante utilizado y difundido.

Retornando al tema del espacio exterior, tenemos algo que, realmente, ha sorprendido a los científicos por décadas y que liga a la videncia con los anillos del planeta Júpiter, por los motivos que vamos a exponer en el siguiente acápite.

La efectividad de los videntes se demuestra con quienes descubrieron los anillos del planeta Júpiter, antes que los astrónomos.

Júpiter cuenta con una serie de anillos delgados, que lo rodean. A diferencia de los anillos de Saturno, que se ven claramente desde la tierra, incluso, con telescopios caseros o, bien, con telescopios aficionados, los de Júpiter son bastante complejos de avistar, incluso, utilizando algunos telescopios de cierta envergadura. Es tan compleja su observación desde la tierra, que recién fueron descubiertos en 1979, por parte de la nave espacial Voyager I.

La sorpresa de la Comunidad Científica fue mayor cuando, luego del descubrimiento, algunos expertos en temas  paranormales empezaron a decir que algunos videntes especializados en “ver con la mente” lo que sucede en el espacio exterior, ya habían dicho con muchísimos años de antelación, que Júpiter contaba con anillos.

Muchos científicos alrededor del mundo, empezaron a investigar al respecto y se encontraron con que, efectivamente, algunos de estos videntes lo habían  dicho desde finales del siglo XIX y principios del siglo anterior. Lo más sorprendente de todo, consiste en que estos videntes remotos se habían referido a los anillos de Júpiter, con algún detalle.

Cartas Del Tarot Que Quizás Te Interesen

  • Los Enamorados

    Introducción realizada por una Vidente Experta:

    En esta carta el análisis numerológico es muy interesante. Como sabéis, este Arcano Mayor tiene el número 6, y esto lo podemos relacionar con los perso ...

  • La Suma Sacerdotisa

    Introducción realizada por nuestras Tarotistas Buenas:

    La Suma Sacerdotisa, o la Papisa, como se le conoce también, es una carta que representa a todas las diosas madre (Isis, Artemisa, Kali, etc.) q ...

  • La Emperatriz

    Introducción de La Emperatriz:

    Así como el Mago representa el principio creador y masculino y la Suma Sacerdotisa el principio generador y la sabiduría divina, La Emperatriz es la conjugación de ambo ...

Precio máx. minuto: 1,21€ red fija: 1,57€ red móvil. IVA incl. KOAL8O,S.L.  Aptdo. 15 - 12400, Segorbe, Castellón. MAYORES DE 18 AÑOS. 

Back to top